Me
he dispuesto a escribir unas líneas sobre lo sucedido anoche en
Codicen, porque hace tiempo vengo algo preocupado y eso fue como la
frutilla de la torta. Para aquellos que no estén al tanto, anoche el
Codicen fue violentamente desalojado tras 5 días de estar ocupado
por estudiantes y funcionarios.
Para
que quede claro desde un principio, el argumento del texto no es otro
que el de generar conciencia sobre el riesgo que corre nuestro actual
sistema de gobierno.
El
1º de marzo de este año, en el acto de asunción como Presidente
del Dr. Vázquez, el tema de fondo de la ceremonia era los 30 años
de Democracia que se cumplían luego del golpe de Estado. La idea me
pareció buena, ya que es importante celebrar de la libertad que
gozamos. Pero en los pocos meses de gobierno que llevan adelante
Vázquez y Sendic, de cierta forma han violentado esa libertad.
El
conflicto de la Educación terminó en un decreto de esencialidad, y
el de anoche no fue el primer desalojo que hubo (Codicen ya había
sido desocupado hace un mes, al igual que Secundaria, ASSE, etc.),
pero sí el más violento.
No voy a ahondar en temas como el discurso de la izquierda sobre los DD.HH. y los hechos ocurridos, porque más importante que esa doble moral, me tiene más preocupado el desinterés de la gente o el sentimiento de despreocupación. Yo no estaba ahí anoche, y no por eso me es ajeno.
Como
decía antes, han pasado 30 años desde el último golpe de Estado.
Golpe que desembocó luego de sucesos tales como los vividos anoche
(los mártires estudiantiles como Líber Arce y cía. surgen del
gobierno de Pacheco, no de la dictadura). Y haciendo ese paralelismo
es que me nace la preocupación, o incluso el miedo, a que el Uruguay
vuelva a pasar un momento así. Quizá el desinterés de la gente sea
porque muchos de ellos, al igual que yo, no vivió la dictadura; pero
eso no significa que no tenga conciencia de lo que eso significaría
para la vida de cada uno de nosotros.
Como
dije al comienzo, lo que me motivó a escribir esta nota fue la
necesidad que sentí de que todos tengamos los ojos bien abiertos y
evitar reaccionar ante un evento así de la misma manera que lo
hacemos con cualquier otra noticia. Lo que está en juego es la
Democracia, la libertad de cada uno a expresar lo que piensa.
Por
último, estoy al tanto que anoche
acudieron al lugar grupos ajenos a la ocupación.
Pero ojo con echarle la culpa de lo sucedido a Irma Leites, porque
ella no está en el despacho desde donde se dan esas órdenes. ¿Es una
agitadora? Sí, lo es. ¿Comparto con ella su lucha? No, no lo hago.
Pero cada cosa en su lugar, los encargados de mandar reprimir una
huelga son el Presidente y su Gabinete.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario