miércoles, 11 de febrero de 2015

La suba del boleto y un trasfondo problemático


por Christian Macías, Gonzalo Martínez y Sabrina Muslera (Militantes de la juventud 71 que apoyan al Edil Daniel Martínez)

Nos encontramos a poco más de una semana desde que comenzó a regir el nuevo valor del boleto urbano común en el Departamento de Montevideo, que aumentó de 23 a 24 pesos uruguayos.

Como usuarios del transporte colectivo de nuestra ciudad, que diariamente nos permite desplazarnos a nuestros lugares de estudio, trabajo y ocio, nos corresponde como jóvenes cuestionar dicho aumento, y dar voz a lo que piensan seguramente también otros tantos montevideanos que hacen uso del sistema.


El tema, debido a la fecha tan particular en la que surge, no queda exento de ser parte del debate de cara a las elecciones departamentales de mayo, ya que es uno de los tantos reflejos de los problemas que ha enfrentado la administración de la Intendente Ana Olivera, y nos dan más razones para creer que otro camino es posible.


De hecho, nuestro candidato de la Concertación, Álvaro Garcé, rápidamente presentó sus objeciones respecto al tema (ver imagen a la derecha), y dio cuenta de que no ha sido siquiera posible cumplir con la promesa de no aumentar el precio del boleto en más de 1 peso cada año.


Pero no es suficiente con sólo hacer declaraciones, ya que a nivel institucional tiene que haber algún tipo de respuesta o acción, y es la que han encabezado los ediles de nuestro partido, que presentaron una moción dirigida a la Sra. Intendente, solicitando información que explique dicho aumento.

Nos hace llegar este documento el Edil Daniel Martinez, presentado con fecha 2 de febrero de 2015:



La Bancada de Ediles del Partido Nacional solicita al Departamento de Movilidad Urbana de Ia I.M.



Aún sin respuesta de parte de la I.M. al momento de publicar esta nota (10 de febrero).

Por ahora, la única respuesta de parte de jerarcas de la Intendencia ha sido oral y a través de la prensa. El diario El País publicó una nota el pasado 30 de enero, en víspera del aumento, en donde indaga al director de Tránsito y Transporte, Hugo Bosca.

Bosca contestó en dicha ocasión sosteniéndose en varios aspectos que, según él, definieron el ajuste de la paramétrica del precio del boleto. Destacamos tres:

  • Pérdida en la venta de boletos: 1,5% menos, es decir 4,5 millones de boletos menos (de 300:)
  • Ajustes salariales, que dan lugar a un aumento en el costo de la mano de obra
  • El valor del dólar, que influye en el costo de los repuestos.

Además, en el comunicado que anuncia el aumento, publicado en el portal web de la Intendencia, se explica lo anterior, mencionándose la resolución Nº 502/15 que aprobó dicha medida (a la cual no hemos podido acceder ni parece haber lugar para ser consultada), que establece  también que “se ha tenido en cuenta la previsión de la evolución futura de las diferentes variables que afectan las tarifas, como la evolución de la inflación y el incremento del dólar." Esta es precisamente la paramétrica que se solicita ser explicada en el pedido de informes, y que se supone que debería incluir cifras concretas.

Por tanto, considerando las declaraciones del jerarca y el comunicado, no entendemos a qué se debe la demora de parte de la Intendencia en responder el pedido de informes del edil Martínez, habiendo tanta "seguridad" en la toma de esta decisión.

Es posible entender en parte que el aumento se haya debido a factores inevitables, pero hay uno que rechina de sólo mencionarse: ¿pérdida en la venta de boletos?, ¿cómo es posible? Habiendo tanta inversión en materia de transporte, y en el especial en el tan aclamado Sistema de Transporte Metropolitano, nos cuesta creer que aún así no se haya logrado que más personas usen el transporte público (que se supone, tiende a ser cada vez más cómodo, seguro y eficaz, con grandes inversiones en corredores como el de Garzón y el futuro de General Flores, entre otros), y que por el contrario, la tendencia parece ir hacia el uso cada vez mayor de transporte particular.

En criollo: la gente está dejando el bondi para subirse al auto y manejar cada día, y esto es un problema importante, porque implica que cada día hay más vehículos circulando, y a su vez es necesaria más inversión para paliar con un parque automotor en crecimiento, ya de por sí acelerado. Parece que incluso en el contexto actual se haya formado una imagen aún más negativa del sistema entre la población, es decir, exactamente lo contrario de lo esperado en tantos años de gestión.

Para ser más exactos, pongamos un simple ejemplo: el Corredor Garzón trajo consigo un aumento inmediato en el tiempo de viaje desde y hacia determinados barrios, gracias a la mala sincronización de semáforos y la necesidad (hasta hace poco siempre obligatoria) de hacer transbordo en la Terminal Colón. Evidentemente, esta situación hace que muchos se cansen y piensen más de una vez en comprarse su propio vehículo y así ahorrarse el problema de los tiempos de espera, que ahora son todavía mayores. Si cada ciudadano disconforme con los tiempos de viaje tomara esta decisión, nuestra ciudad pronto colapsaría.

Démonos cuenta a tiempo. Volviendo al tema de la suba del boleto, si lográramos que más personas viajen en ómnibus cada día, seguramente llegado cierto punto este aumento podría haberse evitado, si consideramos uno de los argumentos de Hugo Bosca.

De parte nuestra, como juventud, entendemos que el aumento del precio es precisamente uno de los factores que finalmente provocan la preferencia del transporte particular frente al público. El aumento no parece ser la solución. Aguardamos la respuesta de la IM al respecto, y que sea pronto...

No hay comentarios.:

Publicar un comentario