Considero importante estrenar este espacio hablando de ese tema que poco a poco va acaparando los titulares de diarios, semanarios, medios audiovisuales y diferentes publicaciones de difusión masiva, y que ha adquirido una relevancia considerable en las últimas semanas: el comienzo de la campaña electoral a nivel de los 19 departamentos y decenas de municipios de nuestro país.
Sin embargo, en esta ocasión quiero referirme a ese caso tan particular que se da en el departamento donde nací, vivo y viví siempre, Montevideo, y que nuevamente es el foco de mayor atención por el fenómeno nuevo del que voy a hablar hoy, y es el Partido de la Concertación.
Creo que sin duda esto ha generado debates, pero también ha despertado la curiosidad de muchos, que ven como un nuevo lema aparece en la contienda, como una propuesta certera y que pueda llevar a nuestro Montevideo a un rumbo mejor si sale victorioso una vez realizado el escrutinio el próximo domingo 10 de mayo en la noche.
Para abordar esta pregunta sería mejor desmembrarla en varias, de tal manera que nos podemos plantear, ¿cómo nació la Concertación?, ¿qué pretende?, ¿de qué manera?, y finalmente, ¿por qué un montevideano debería votar una lista de la Concertación en la elección departamental?
La Concertación en sí nace gracias a un acuerdo entre nuestro Partido Nacional y el Partido Colorado, con la intención de crear un lema capaz de reunir los votos suficientes para encarar las elecciones municipales en 2015 y dar por terminados 25 años de gestión del Frente Amplio, ya que a diferencia de las elecciones nacionales, en esta ocasión no hay segunda vuelta, sino que es una votación única en donde gana el lema más votado (este sistema se aplicó en nuestro país hasta 1996). Pero esta es apenas una breve explicación desde el punto de vista técnico, porque la Concertación va mucho más allá de eso.
Llegar hasta aquí implica que diferentes dirigentes de nuestro partido y del Partido Colorado han juntado sus esfuerzos y dejado de lado sus lemas partidarios por una causa en común, que va mucho más allá de sus diferencias. Es por tanto una decisión inteligente, objetiva y práctica, pues han entendido que es mucho mejor hacerlo juntos que solos. Al mismo tiempo, han permitido que ciudadanos independientes se acerquen y formen este grupo
El esfuerzo es real; de hecho, debido a como funciona nuestro sistema electoral, todos los aspirantes a los cargos de Intendente, Edil, Alcalde y Concejal han renunciado a ser elegibles en las elecciones del pasado año 2014, y se han concentrado únicamente en el ámbito del gobierno departamental, a cuestas de lo que eso implica. Al mismo tiempo, quienes participaron de dichos comicios en junio y octubre están vetados de participar bajo el lema de la Concertación, y las convenciones departamentales del Partido Nacional y el Partido Colorado han presentado su abstención a la candidatura bajo sus respectivos lemas. Por tanto, estamos ante todo un desafío, un salto, una estrategia en la cual se ha puesto todo el empeño.
Evidentemente, este proceso ha encontrado resistencias, pues estamos hablando de una alianza política que implica a los partidos tradicionales de nuestro país, con más de 170 años de historia e ideales para defender, pero aquí ha ganado el sentido común y la inteligencia; no es lo mismo gobernar en un departamento que hacerlo a nivel país, pues las competencias son completamente diferentes, y se trata más de un tema de gestión que de ideologías. No nos debe dar vergüenza ni bajar los brazos por las constantes críticas hacia la creación de esta coalición; al fin y al cabo, esta no es ni cerca la primera vez que sucede, y vemos en otros lemas como el Frente Amplio o la Unión Popular, un claro ejemplo de coaliciones para conseguir mayor poder de acción (de hecho, los nombres de estos lemas reflejan dicha intención).
Por tanto, esto nos debe preocupar. De hecho, haré aquí un planteamiento al ciudadano común, no necesariamente militante, no necesariamente simpatizante, sino simplemente aquel que desea ver a un Montevideo mejor, con un gobierno eficiente, que no cometa errores, es decir que no cometa malgastos ni que fracasen sus proyectos, y sepa escuchar los reclamos de sus vecinos.
¿Por qué la Concertación es una garantía? Muy sencillo: cuando gobierna un sólo partido, difícilmente haya control interno, y el hecho de que nuestro sistema asigne mayoría absoluta dentro de la Junta Departamental al partido ganador, implica que sea muy complicado realizar tareas de control de parte de los demás partidos, siendo imposible detener la aprobación de un proyecto de decreto municipal a menos que haya desacuerdo en la interna partidaria. La Concertación no permitirá eso, ya que su interna será nada más ni menos que representantes de los partidos tradicionales y ciudadanos independientes, y esta heterogeneidad favorecerá la negociación y el acuerdo, es decir que no se tomarán decisiones arbitrarias o muy polémicas, y todo el tiempo habrá control. Entonces, el ciudadano preocupado por su ciudad debería encontrar aquí una alternativa definida con una sola palabra: certezas.
Pero no sólo a nivel político existen ventajas, ya que también se fusionarán los equipos de técnicos que aportan ambos partidos y los ciudadanos independientes, y cada uno con sus propuestas, y por tanto no quedará sometido el gobierno a un sólo modo de obrar. La Concertación permite que grandes emprendedores, no necesariamente asociados a los partidos, puedan aspirar a dar su aporte al gobierno municipal (este es el caso de, por ejemplo, Edgardo Novick, cuyos emprendimientos económicos respaldan y aseguran talento y capacidad de gestión).
Finalmente, y por si aún no ha quedado claro, será posible votar por quienes representan un gran abanico de ideas, y eso se reflejará pronto cuando comiencen a definirse las listas. Por ahora, la previsualización de este proyecto (al momento de escribir esta nota) es claramente la definición de al menos dos candidatos: Álvaro Garcé, quien representa a nuestro Partido Nacional, habiéndose desempeñado como asesor en el tema seguridad en el equipo de Lacalle Pou y como Comisionado Parlamentario (gran respaldo de experiencia); y el candidato independiente Edgardo Novick, a quien ya me he referido, y ha sido respaldado por la convención del Partido Colorado.
Si bien hasta hace poco este partido contó con Ney Castillo como posible candidato a la Intendencia, su baja nos deja cierta incertidumbre; pese a todo, y con la lógica aplicada anteriormente, esperemos que de la interna de dicho partido surja una nueva figura que los represente y les dé la garantía a miles de montevideanos de que también se verán representados si se logra llegar al gobierno municipal. Nota: días después a la publicación de esta nota se proclamó a Ricardo Rachetti como candidato en representación del Partido Colorado.
Gane quien gane, la Concertación promete que todas las ideas serán escuchadas, y que no será la forma de obrar exclusiva del candidato y sector ganador la que se impondrá durante los próximos cinco años, sino que florecerán fructíferos e interesantes acuerdos.
Espero de esta forma darles a entender mi punto de vista, y seguramente el de muchas personas. Me pongo en mi lugar de joven y de militante recientemente llegado al partido. Mi interés por Montevideo y su gestión desde antes de involucrarme en la política y en el Partido hacen que entienda que la Concertación es el mejor camino en nuestro contexto actual.
(Imagen tomada por el propio columnista)

Muy buena nota y muy completa de cara a una nueva campaña que ya comienza camino a las municipales. Excelente Christian... Vamos arriba!!!
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